Colección Minis · 3-5 años

Cubierta de Toti y el primer día en el Nido-Escuela

Toti y el primer día en el Nido-Escuela

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Toti y el primer día en el Nido-Escuela

Un cuento de Magicandia · para regalar y compartir · edad 3-5


Toti, un pollito amarillo, se esconde detrás de las patas de su mamá gallina; al fondo, el círculo de ramitas del Nido-Escuela

En el Bosque Redondo de Magicandia vivía un pollito llamado Toti, con un plumón tan amarillo que parecía un trocito de sol.

A Toti le encantaba picotear semillas y perseguir mariposas. Pero esta mañana su mamá gallina le dijo algo nuevo:

—Toti, hoy empiezas en el Nido-Escuela. Conocerás a otros polluelos y jugarás con la maestra Grulla.

A Toti se le encogió la barriguita.
—¿Y si no me gusta? ¿Y si me quedo solo? ¡Prefiero quedarme contigo!

Camino al Nido-Escuela, Toti se escondió detrás de las patas de su mamá.

La maestra Grulla se agacha hasta la altura de Toti, que asoma en el nido junto a su mamá; en el suelo hay una pluma azul

El Nido-Escuela era un círculo de ramitas trenzadas, con hojas grandes de sombrilla y un montón de plumitas de colores en el suelo para jugar.

—Hola, Toti —dijo la maestra Grulla, agachándose despacito—. ¿Sabes qué hacemos el primer día? Nada que tengas que hacer solo. Tu mamá se queda contigo un ratito, mientras miras, y cuando tú digas «ya», ella espera ahí fuera, cerca, no lejos. Y antes de que acabe el sol, vuelve a buscarte. Siempre vuelve.

Toti salta y atrapa con el pico una pluma azul mientras dos patitos se ríen a su lado

Toti miró el círculo de ramitas. Dos patitos jugaban con las plumas de colores, riéndose fuerte.

—¿Puedo solo mirar? —preguntó Toti.

—Puedes solo mirar todo el tiempo que quieras —dijo la maestra Grulla.

Toti miró un ratito. Luego un ratito más. Y cuando una patita le lanzó una pluma azul sin querer, la atrapó con el pico sin darse cuenta de que ya estaba jugando.

Toti, con la pluma azul en el pico, dentro del nido; su mamá gallina lo mira sonriendo desde fuera del círculo

—¡Mamá, mira! —dijo Toti, girándose.

Pero su mamá ya no estaba a su lado. Estaba justo donde había dicho: fuera del círculo, cerca, mirándolo con una sonrisa.

Al atardecer, Toti corre con su pluma azul hacia su mamá gallina, que lo espera con las alas abiertas

Toti sintió un cosquilleo raro, como un poco de miedo y un poco de orgullo mezclados. Siguió jugando.

Cuando el sol empezó a bajar, su mamá volvió a buscarlo, tal como había prometido.

—¿Qué tal tu primer día? —preguntó.

—Al principio daba miedo —dijo Toti—. Pero después ya lo conocía. Y tú volviste, como dijiste.

Esa noche, antes de dormir, Toti se acordó de sus palabras mágicas:

—Lo nuevo solo da miedo la primera vez. Después, ya lo conozco.

Porque en Magicandia los polluelos saben un secreto: separarse un rato no es perderse, es ir a jugar mientras alguien te espera cerca. 💛


FIN

Ahora te toca a ti

Busca la pluma azul en los dibujos. ¿En cuántos la encuentras?

¿Quién se agachó para hablar con Toti?

¿Dónde esperó mamá mientras Toti jugaba?

Dile a alguien que quieres: «¿Me esperas cerca?».

¿Te ha gustado?

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En Magicandia hay muchos más cuentos, para varias edades.

Gracias por leer con quien quieres.

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Hoja hecha a partir del ePub sellado 7ded03ef · MAG · 2026-10-05 14:23:37 +0200