Colección Minis · 3-5 años
Un cuento de Magicandia · para regalar y compartir · edad 3-5

En la Huerta de Magicandia vivía un cerdito llamado Toby, que solo comía tres cosas: manzana, zanahoria y pan tostado. Siempre las mismas tres.
Un día, la abuela cerda trajo a la mesa algo redondo, morado y con un rabito verde en la punta.
—Se llama higo —dijo—. ¿Quieres probarlo?
Toby retrocedió un pasito.
—No. Da miedo. No lo conozco.

—No tienes que comértelo entero de golpe —dijo la abuela—. Podemos ir por pasos: primero solo lo miras. Si un día quieres, lo hueles. Si otro día quieres, lo tocas. Y solo si tú decides, lo lames un poquito. Cada paso, tú decides cuándo.
Toby miró el higo desde su silla. Tenía la piel arrugadita, como una ciruela con pecas.
—Hoy solo lo miro —dijo.
Al día siguiente, cuando el higo volvió a la mesa, Toby se acercó un poco más.
—Hoy quiero olerlo.

Lo olió despacito. Olía dulce, como a mermelada de flores.
—Huele bien —dijo, sorprendido.
Pasaron dos días más. Toby seguía sin querer tocarlo, y nadie le dijo nada. La abuela cerda solo ponía el higo en la mesa, sin insistir, sin preguntar cada vez.

Al quinto día, Toby estiró la patita.
—Hoy quiero tocarlo.
Lo tocó. Estaba suave por fuera y un poco pegajoso donde se había abierto una grieta.
—¿Qué habrá dentro? —preguntó, mirando la grieta con curiosidad por primera vez.

—Eso solo lo sabes si tú decides el siguiente paso —dijo la abuela.
Toby se quedó pensando toda la tarde. Y esa noche, en la cena, sin que nadie se lo pidiera, tocó el higo, lo acercó a la boca, y lo lamió un poquito.
Sus ojos se abrieron enormes.
—¡Sabe a miel de flores! ¡Quiero un trocito!
La abuela le dio un trocito pequeño, y Toby lo masticó despacio, todavía con cara de sorpresa.
—Cinco días para llegar hasta aquí —dijo la abuela, sonriendo—, y cada paso lo elegiste tú. Y ¿sabes qué, Toby? Si hoy hubieras lamido el higo y no te hubiera gustado nada, también habrías sido igual de valiente. Lo importante no era que te gustara. Era llegar a probarlo tú solito.
Esa noche, antes de dormir, Toby pensó en el higo y en las otras cosas raras que había en la huerta: la fruta puntiaguda, la verdura verde oscuro, el fruto que olía a limón pero no lo era.
—Lo nuevo no hay que comérselo entero de golpe. Puedo ir mirando, oliendo, tocando… hasta que yo decida probar.
Porque en Magicandia los cerditos saben un secreto: la curiosidad crece más rápido cuando nadie la empuja. 💛
FIN
¿Cuántos pasos dio Toby antes de probar el higo?
¿De qué color es el higo por fuera? ¿Y por dentro?
¿Hay algo que todavía no te atreves a probar? ¿Qué paso darías primero: mirarlo, olerlo o tocarlo?
Este cuento es un regalo: puedes leerlo, compartirlo y guardarlo, siempre gratis.
En Magicandia hay muchos más cuentos, para varias edades.
Gracias por leer con quien quieres.
Magicandia · CONFORT ECONOMIA, S.A.

Toby y la fruta desconocida
Un cuento de regalo de Magicandia.
Texto: Lucas Valera Corbalán. Publicado por Magicandia (CONFORT ECONOMIA, S.A.).
Copyright © 2026 CONFORT ECONOMIA, S.A. (NIF A73366197)
Ejemplar de regalo — entrega gratuita.
Gestión editorial: CONFORT ECONOMIA S.A. (NIF A73366197).
Transparencia de IA (Reglamento (UE) 2024/1689, art. 50): este contenido ha sido generado con inteligencia artificial. Sistemas de IA empleados — imágenes: Google Gemini.
Es un regalo: puedes leerlo, compartirlo y guardarlo, siempre gratis.
Edad recomendada: 3 a 5 años.
Hoja hecha a partir del ePub sellado d0ef440a · MAG · 2026-10-05 17:39:17 +0200