Colección Minis · 3-5 años

Cubierta de Mica y el juego que empezó sin ella

Mica y el juego que empezó sin ella

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Mica y el juego que empezó sin ella

Un cuento de Magicandia · para regalar y compartir · edad 3-5


Mica, la gatita blanca con un corazón rojo en el lomo, se queda quieta a un lado; más allá, Kiko y Sami apilan piedras entre los girasoles

En el Jardín de los Girasoles de Magicandia vivía una gatita llamada Mica, con una mancha en forma de corazón en el lomo.

Una tarde, Mica llegó al jardín y vio a sus amigos Kiko y Sami jugando a construir un castillo de piedras. Ya llevaban un buen rato, riéndose, apilando piedras una encima de otra.

Nadie la había llamado.

Mica se quedó parada en la entrada del jardín, con un nudo en la barriga.
—Han empezado sin mí. Seguro que no quieren que juegue.

Mica se aleja por el camino con la cabeza baja; Toro, el gato gris a rayas, llega con una brizna de hierba en la boca

Se dio media vuelta para irse a casa.

Justo entonces, su hermano mayor, Toro, pasó por ahí con una brizna de hierba en la boca.
—¿A dónde vas? —preguntó.

Mica y Toro, sentados juntos entre los girasoles, hablan; al fondo, pequeño, el castillo de piedras

—A ningún sitio. Están jugando sin mí —dijo Mica, con la voz pequeñita.

—¿Les has preguntado si puedes jugar? —dijo Toro.

—No —admitió Mica—. Pensé que como no me habían llamado, no querían.

—A veces empezar sin ti no significa no querer. Significa que empezaron. Solo hay una forma de saberlo de verdad.

Mica, todavía un poco nerviosa, junto al castillo de piedras; Kiko y Sami se giran hacia ella, contentos

Mica miró el castillo de piedras otra vez. Le temblaban un poco los bigotes.

Se acercó despacio.
—¿Puedo jugar con vosotros?

Kiko y Sami se giraron.
—¡Claro! —dijo Kiko—. Necesitamos una torre más alta y tú tienes las patitas más rápidas.

Los tres gatitos juegan juntos alrededor del castillo de piedras, que ya tiene tres torres

Mica se quedó quieta un segundo, sorprendida de lo fácil que había sido.

—Pensé que no querríais —dijo, sentándose junto a las piedras.

—Nunca pensamos eso —dijo Sami—. Solo empezamos antes porque llegamos antes.

Jugaron los tres hasta que el castillo tuvo tres torres, una por cada uno.

Esa noche, Mica pensó en el nudo que había sentido en la barriga al ver el juego ya empezado.

—Cuando llego y el juego ya ha empezado, no significa que no me quieran. Puedo preguntar antes de irme.

Porque en Magicandia las gatitas saben un secreto: un juego que empieza sin ti todavía tiene sitio para ti, si lo pides. 💛


FIN

Ahora te toca a ti

Busca el corazón de Mica en cada dibujo. ¿Lo encuentras en todos?

¿Cuántas torres tiene el castillo al final?

¿Qué les preguntó Mica a sus amigos? ¿Qué le contestaron?

Cuando llegas y un juego ya ha empezado, ¿qué puedes decir?

¿Te ha gustado?

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En Magicandia hay muchos más cuentos, para varias edades.

Gracias por leer con quien quieres.

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Hoja hecha a partir del ePub sellado e15bf127 · MAG · 2026-10-05 17:39:15 +0200